Pozole y Chile en Nogada, gran aporte nutricional

¡Feliz noche de independencia! Hoy más que nunca nos conectamos con nuestras raíces y nos encanta saber que nuestra tradicional comida mexicana tiene grandes aportes nutricionales que nos permiten disfrutar de ella sin remordimientos, sin culpas y de la forma deliciosa que nos encanta como mexicanos.

¿Sabías que la comida mexicana es una de las más sanas y con mayor aporte nutricional de todo el mundo? No estamos bromeando, la variedad de colores, sabores e ingredientes que tiene nuestra gastronomía le brindan a cada platillo un alto aporte y variedad de nutrientes. ¿ya leíste nuestro artículo sobre los beneficios nutricionales de la comida mexicana?

Hoy queremos hablarte sobre las estrellas de las Fiestas Patrias: El Pozole y el Chile en Nogada.

De entre todos nuestros tradicionales y deliciosos platillos mexicanos, el pozole y el chile en nogada son quizás los más representativos de nuestras Noches Mexicanas. En casi cada rincón del país vemos variedades de estas dos delicias culinarias y es destacable que ambos tienen grandes aportes nutricionales que quizás hemos pasado por alto.

Es mentira que la comida mexicana no sea sana, que la comida mexicana engorda o que nuestra gastronomía es lo que nos tiene en altos índices de obesidad. Un consumo inteligente y moderado de nuestros tradicionales platillos mexicanos nos brinda gran variedad de proteínas, minerales, macronutrientes y mucho más.

El Chile en Nogada

Chile en Nogada de Jenny Light

En Jenny Light nos encanta este platillo. No solo porque su sabor y colores son tan representativos de estas fechas sino también porque es un platillo ligero y con una variedad de sabores y nutrientes muy alto que nos permite incluirlo en nuestros menús para esta temporada sin preocuparnos por las calorías.

Existen muchas variedades de preparación que se han ido extendiendo y diversificando pero nuestro tradicional Chile en Nogada nació, según cuenta la leyenda, en 1821 por las monjas del convento de Santa Mónica en honor a Agustín de Iturbide, a quien se le ofreció un banquete en la casa del obispo en su visita a Puebla.

Otros datos nos dicen que se encontró en 1714 en un recetario de cocina poblana donde se describe la forma de elaborar un postre picante llamado “chiles rellenos en salsa de nuez”.

¡Sí! Nuestro Chile en Nogada, en su origen, ¡era un postre!

Cada familia y cada cocina le dan un toque especial, sin embargo coincidimos en que un tradicional Chile en Nogada lleva el chile poblano, que se rellena con carne de puerco y/o res mezclada con manzana, pera lechera y durazno criollo, que se caracterizan por ser más pequeñas y un poco más ácidas. Además, se pueden agregar frutos secos, como piñón, almendras y pasas.

La maravillosa nogada, que le da el nombre a este platillo, se prepara con nuez de Castilla, leche, crema, queso de cabra, especias y jerez. Se caracteriza por no ser del todo tersa ni dulce, para que se perciba el sabor de sus ingredientes.

¿Qué nutrimentos y beneficios aporta?

La principal característica nutrimental del chile poblano es su alto contenido en vitamina C, ya que una pieza contiene más de tres veces la recomendación diaria.

Los ácidos grasos presentes en la nuez de Castilla tienen efecto cardioprotector al ayudarnos a regular los niveles de colesterol.

La granada es rica en antioxidantes que protegen nuestras células, promoviendo una mejor salud cardiovascular, previenen el cáncer y fortalecen el sistema inmunológico.

Las manzanas panocheras, las peras lecheras y los duraznos criollos también nos ofrecen diversas vitaminas, minerales y fibra que fortalecerán nuestras defensas y nos ayudarán a combatir enfermedades.

Recomendaciones saludables

Nuestra recomendación para que lo mantengas en su versión más saludable es no consumirlos capeados, evitando agregar calorías por las harinas y el aceite.

Además puedes usar una crema reducida en grasas, Yogurt griego y sobretodo, disfrutarlo sin culpas.

El pozole

¿A quién no le gusta un buen plato de pozole para festejar las noches mexicanas? Este es otro de nuestros platillos favoritos del año y por eso es que todos los años lo agregamos en nuestros menús para esta temporada.

El pozole no solo es un platillo delicioso, sino que además es «una ensalada» deliciosa 😆

¿A poco no se te antoja cuando ya tiene su lechuga, rábanos, cebolla y salsa?

Su nombre proviene del náhuatl pozolli, que significa “hervido” o “espumoso”, haciendo honor a su forma de preparación.

Desde sus orígenes, el ingrediente principal del pozole ha sido el maíz cacahuazintle, una variedad ancestral de esta planta, que se caracteriza por tener granos muy grandes, los cuales se dejan hervir hasta que estallen, razón por la cual los mexicas decían que se transformaban en flores blancas.

Los mexicas preparaban el pozole con fines religiosos, para lo cual utilizaban carne humana y la mejor pieza la ofrecían al tlatoani (gobernante), expresando así agradecimiento y respeto, sin embargo a partir de la llegada de los españoles el pozole se comenzó a preparar con carne de cerdo ( ¡y menos mal! 😖 )

Con el paso del tiempo surgieron muchas variantes de la receta original, su consumo se difundió prácticamente en todo el país y actualmente en cada región se prepara de una manera diferente, pero igual de sabrosa.

El pozole puede ser blanco, verde o rojo, dependiendo de la mezcla de chiles que se utilice para darle color al caldo.

Se puede utilizar carne de puerco, res o pollo, y existen también versiones vegetarianas.

Los otros ingredientes indispensables del pozole son: rábano, lechuga, cebolla, salsa picante, limón, chile piquín y, por supuesto, orégano, aunque en algunas zonas también le ponen aguacate y chicharrón.

Tampoco pueden faltar las tostadas, la crema y el queso fresco para acompañarlo.

Debido a que es un platillo caldoso, tradicionalmente se sirve en un plato hondo de barro, el cual se conoce como plato pozolero.

Todo esto hace del pozole no solo un platillo D-E-L-I-C-I-O-S-O sino que además lo hace un platillo extremadamente adaptable, muy nutritivo y muy fácil de incluir en cualquier tipo de dieta o plan alimenticio.

¿Qué nutrimentos y beneficios aporta?

El pozole es un platillo completo y balanceado, que por sus ingredientes es rico en fibra, vitaminas y minerales (Vitamina A, C, E, niacina, calcio, hierro, yodo, potasio y magnesio).

El maíz cacahuazintle es fuente de hierro, potasio y magnesio, minerales que nos ayudan a la correcta oxigenación de los órganos, a transportar los nutrientes a las células y a prevenir la anemia. Además, contiene hidratos de carbono complejos, proteínas y fibra, y al estar nixtamalizado favorece la biodisponibilidad de calcio y niacina.

La carne de puerco, res o pollo le brindan la mayor fuente de proteínas al pozole, pero además son buena fuente de potasio, magnesio, zinc y vitamina A. En su versión vegetariana se suelen añadir en lugar de carnes, algunas setas y también flor de calabaza, lo que aporta además otro tipo de nutrientes de origen vegetal.

Todas las verduras que se utilizan en este platillo (lechuga, rábanos, cebolla, chile y limón) llenan de sabor al platillo de una manera muy nutritiva, al aportarle fibra, vitaminas (A, B, C, E) y minerales (calcio, fósforo, hierro, potasio, yodo), que ayudarán fortalecer nuestro sistema inmunológico y a un mejor funcionamiento de nuestro organismo.

Recomendaciones saludables

Para mantener el pozole como un platillo muy saludable recomendamos que agregues muchas verduras, aquí sí puedes abusar de la lechuga, los rábanos, el chile, el limón y todo lo que le quieras agregar.

Agrega como siempre una porción de proteína más o menos del tamaño de la palma de tu mano y una cantidad de más o menos media taza de maíz.

¿Caldo? todo el que quieras.

Además, puesto que no deben faltar las tostadas, puedes incluir unas que sean horneadas y no fritas, además de no agregar más de una cucharadita de crema a cada una. Puedes también sustituir la crema ácida por una baja en grasa o también por yogurt griego (sin azúcar ni endulzantes, por supuesto). Eso sí, aunque sea tentador, no abusemos de las tostadas.

Un pozole promedio te dará unas 240 a 350 calorías, así que es un platillo completo con una cantidad de calorías bastante positiva. Recuerda que tu consumo de calorías diario depende de tus objetivos nutricionales pero va de entre las 1300 y las 2500 calorías en general, por lo que una cena de 300 calorías ¡es muy buena!


En conclusión, no debes tenerle miedo a la comida mexicana y sobretodo a nuestros platillos tradicionales de estas fiestas aún cuando estás dentro de un plan nutricional. La moderación, el balance y la variedad es lo que va a hacer que puedas disfrutar de todos nuestros platillos mexicanos sin restricciones.

Algunos consejos que añadir para estas fiestas son:

  1. Procura no tomar muchos refrescos y, si vas a beber, no consumir bebidas alcohólicas tan altas en calorías.
  2. Si vas a preparar aguas de sabores, procura hacerlas sin grandes cantidades de azúcar o incluso, sin añadir azucar. Las frutas ya nos dan un dulzor y sabor delicioso por sí mismas.
  3. No abuses de los snacks: papas, chicharrones, frituras pueden añadir grandes cantidades de calorías que no te dejarán disfrutar de tu platillo principal
  4. ¡Disfruta!, un día de fiesta donde comas un poco distinto de lo usual y te salgas un poco «de la línea» no significa que perderás tu progreso. Disfruta con moderación de estas fiestas y no descuides tu plan de alimentación.
  5. ¿Ya estás en tu plan de alimentación de Jenny Light? Recuerda que este mes tenemos Chile en Nogada y Pozole en los platillos de tu plan que ya están listos para calentar y servir, entonces pídele a tu nutriólga que te lo agregue. Si quieres unirte a nuestro programa, haz tu cita aquí

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